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ARM SUL-AMERICANA

ARM SUL-AMERICANA

Aprendiendo con las Tragedias

Eventos tristes y trágicos ocurren todos los días. ¿Estamos atentos a ellos?

Conocemos algunos de ellos por medio de la prensa y por los amigos. Pero la mayoría no llega a nuestro conocimiento y pasa desapercibido, ya sea porque no se trata de alguien conocido, famoso o importante, o porque son eventos que se vuelven repetitivos e incluso son banalizados y pasan, solamente, a formar parte de las estadísticas.

Algunos episodios como estos provocan solamente daños materiales, por tratarse de bienes de fácil reposición, o de poco valor, o que se encuentran con facilidad en el mercado. Otros, sin embargo, afectan a las personas, directa o indirectamente, como fue el caso del incendio en el alojamiento de los atletas del Flamengo. Esos son los peores. Esos destruyen sueños, eliminan o destruyen perspectivas. Afectan, por lo tanto, vidas humanas.

 La mayoría de estos eventos afecta a desconocidos y tal vez sea por eso que, la mayoría de las veces, no son registrados en nuestra memoria. Escuchamos la noticia y agradecemos por no estar afectados, incluso a veces evitamos ver o escuchar mucho este tipo de noticias. Sin embargo, hay tragedias que afectan a personas conocidas o que participan de alguna forma en nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros círculos. O tal vez, por tratarse de personajes destacados en los medios de comunicación, como artistas, presentadores de TV, políticos, deportistas, etc. Finalmente, hay eventos que pueden afectar de alguna forma a nuestros seres queridos o a nosotros directamente.

Factores de riesgo

Sean cuales fueren los eventos, estos ocurren por alguna razón, como consecuencia de algún factor o conjunto de factores que de alguna manera contribuye para que ocurran tragedias o cosas de este tipo. Algunos de esos factores, muchas veces, son desconocidos o inesperados y se descubren como consecuencia del evento. Esto es, a pesar de que el evento haya sido algo negativo, el hecho de que se descubra un factor nuevo que puede ayudar a desencadenarlo es considerado algo positivo. Cuanto mayor es la cantidad de factores conocidos, más fácil es encontrar elementos que puedan ser utilizados para evitar que este tipo de eventos ocurran.

Tomemos como ejemplo lo ocurrido hace algunos días con el centro de entrenamiento del Flamengo en Río de Janeiro, RJ. Es el tipo de evento al que nos referimos en el párrafo anterior, trágico, con pérdidas de vidas humanas. Eran niños que tuvieron un quiebre brusco en su historia, ante un gran futuro en el deporte brasileño y mundial.

La tragedia no fue mayor porque varios deportistas habían vuelto a sus hogares luego del entrenamiento al final del día anterior. Los entrenamientos se cancelaron debido al temporal del jueves (7 de febrero), que dejó al centro de entrenamiento sin energía eléctrica. El internado no estaba totalmente lleno. El espacio podía alojar hasta 36 personas, pero, en la madrugada del viernes (8 d febrero), solo 24 adolescentes dormían en el lugar.

Los daños materiales fueron insignificantes, solo un conjunto de contenedores adaptados como dormitorios fue aparentemente afectado. Algunos con cierto tiempo de uso, algunos aparatos de aire acondicionado que funcionaban a toda máquina y que ya habían sufrido varias intervenciones de mantenimiento, como relatan los reportajes. Hoy se limitan a un conjunto de hierros retorcidos por la fuerza y el calor de las llamas.

La causa probable del incendio habría sido un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado que provocó una explosión y potenció el incendio. Este comenzó alrededor de las 5 de la mañana, mientras los muchachos dormían, en uno de los seis módulos de contenedores adaptados como dormitorios que se encuentran en las dependencias del complejo.

Pregunto: ¿Es la primera vez que ocurre algo como esto? En el centro de entrenamiento de un equipo de primera división, la respuesta es probablemente sí. Sin embargo, si analizamos los factores que llevaron a la tragedia, podemos ver claramente que era una tragedia anunciada.

Sino, veamos:

Imágenes muestran como quedó el alojamiento de Ninho do Urubu después del incendio – Foto: Leslie Leitão/TV Globo

  1. El dormitorio estaba constituido por paneles metálicos con interior de telgopor o poliuretano. El llamado “isopainel” o “sándwich”, sea o no autoextinguible, es comprobadamente peligroso, con poca resistencia al calor y que mantiene o propaga el fuego mientras haya una llama sobre él. Este material produce un humo tóxico que asfixia a las personas. Cabe resaltar que este tipo de producto ya está siendo sustituido en las construcciones industriales por otros materiales no inflamables. No debería nunca ser utilizado para dormitorios o residencias.
  2. En el caso del centro de entrenamiento, los niños estaban durmiendo y no sintieron que estaban siendo intoxicados. Las paredes internas estaban pintadas con pintura inflamable, lo que colaboró mucho con la propagación del fuego.
  3. El dormitorio solo tenía una puerta de salida, estrecha y mal ubicada. Los niños que estaban en los módulos más apartados no lograron salir por ella, pues el humo ya la había bloqueado. Independientemente del tipo de material de la construcción del dormitorio, que solamente hubiera una puerta de salida habría llevado al mismo resultado catastrófico. El hecho de que no hubiera una segunda puerta de salida resultó en que los deportistas no tenían una segunda opción de escape, y eso fue terrible incluso para los sobrevivientes.
  4. Las ventanas de los módulos tenían rejas y se necesitó la ayuda de personas desde afuera para doblar los barrotes y permitir la salida de tres atletas, uno de ellos bastante herido, con fuertes quemaduras.

— Foto: Editoria de Arte/G1

[Traducción de la imagen
Tragedia en Flamengo
Lo que se sabe del incendio en el CE

{mapa queda igual}
Entrada del CE
Alojamiento: el fuego comenzó a las 5:17
Alojamiento profesional

CE Flamengo Ninho do Urubu
Futuro alojamiento de la base
Alojamiento
Alojamiento profesional
Módulo profesional
Según la alcaldía, la estructura no tenía licencia municipal.
Eran seis contenedores unidos que servían de dormitorios para jugadores entre 14 y 17 años.
Se sospecha que un cortocircuito en un aire acondicionado puede haber sido la causa del incendio.

10 muertos (todavía no se confirmó cuántos eran deportistas).
3 heridos
Fuente: cuerpo de bomberos y Google Earth
Infográfico elaborado el 08/02/19]

¿Debemos esperar que algo así ocurra con nosotros? ¿Estamos cumpliendo con todas las recomendaciones que estos eventos nos muestran?

Veamos un rápido chequeo:

  • ¿Cumplimos todas las exigencias del cuerpo de bomberos local y tenemos certificado de inspección aprobado y dentro del plazo de validez?
  • El material de nuestras construcciones, independientemente de para qué actividad sirve, ¿es isopanel con relleno de telgopor o cualquier otro material combustible? Puede ser usado en construcción civil, en especial en construcciones industriales, siempre que el relleno sea comprobadamente sin riesgo de combustión como, por ejemplo, la lana de vidrio.
  • La disposición arquitectónica de nuestras dependencias ¿está de acuerdo con las normas de seguridad que permiten la evacuación rápida y organizada del lugar?
  • Las puertas, siempre más de una, ¿permiten la apertura desde adentro hacia afuera con la simple presión en la barra antipánico (barra horizontal)?
  • ¿Hay rejas en las ventanas de los dormitorios? ¿Pueden ser retiradas fácilmente en caso de emergencia?
  • ¿Existe señalización adecuada que indica claramente la ruta de salida del lugar?
  • Los extintores ¿están correctamente instalados en cantidad suficiente y con sus cargas dentro del periodo de validez?
  • El funcionamiento de los hidrantes ¿es evaluado regularmente (bombas, mangueras, boquillas, etc.)?
  • ¿Estamos verificando continuamente el estado de mantenimiento de nuestros equipos (aparatos de aire acondicionado, calentadores de agua, boilers, generadores de emergencia, compresores de aire, etc.)?
  • ¿Estamos supervisando con rigor en el interior de los dormitorios en los internados, facultades y sedes de campamentos el uso de aparatos eléctricos, “calentadores”, o peor, hornallas con fuego directo con uso de pequeñas garrafas de GLP?

Cuando ocurren eventos como este que ocurrió con los deportistas del Flamengo, y también al saber que alojamos y atendemos a muchos jóvenes en nuestras diversas instituciones adventistas, debemos estar siempre atentos a estos mensajes y verificar si no estamos cometiendo los mismos errores. Debemos tomar las precauciones necesarias para evitar que estos casos se repitan. ¡Lo invito a invertir en la prevención!

¡Esto es aprender con la experiencia!

Departamento de Gestión de Riesgos


Referencias:

https://g1.globo.com/rj/rio-de-janeiro/noticia/2019/02/08/familiares-chegam-ao-centro-de-treinamento-do-flamengo-em-busca-de-noticias-de-jovens.ghtml

https://g1.globo.com/rj/rio-de-janeiro/blog/edimilson-avila/post/2019/02/08/alojamento-do-flamengo-que-pegou-fogo-nao-tem-licenca-da-prefeitura-do-rio.ghtml

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